Las cosas pueden salir mal

Ley absoluta de la vida en general.

El paciente puede empeorar, te puedes equivocar en la valoración y el diagnóstico funcional, puede venir el COVID-19 cuando estás a punto de abrir tu centro, el ejercicio que hayas programado puede hacer que tu paciente se sienta peor al día siguiente, puedes enfermar, puedes quedarte sin voz antes de dar una conferencia etc.

Hay un montón de factores en esto de emprender y la salud que potencialmente pueden estropear las cosas. Es decir, siempre habrá una mala experiencia en potencia, pero incluso en estos casos la actitud adecuada puede convertirlo todo en una experiencia positiva

Si tenemos una buena actitud, las cosas negativas podrían volverse positivas, y las cosas positivas, inolvidables.

La actitud importa.

¿Cómo tratar de aplicar esto de «tener buena actitud»?

I- No esperes nada

Deja en casa prejuicios, preconcepciones y lugares comunes. 
Las preconcepciones están íntimamente ligadas a las expectativas.
El que no espera, no se desilusiona.
Cuanto más en blanco estés para afrontar una experiencia mayor oportunidad de escribir tu propia experiencia.

II- Ponte de buenas

Hay muchas situaciones que no aparecen en tu feed de instagram.
No saber qué  problemas nuevos van a surgir en el desarrollo de tu proyecto emprendedor y la incertidumbre de qué decisión tomar.
Tener que lidiar con clientes exigentes o descontentos.
Estar cansado una mañana y tener que sacar tu mejor versión con tu primer paciente de la mañana.

Recuerda que solo enseñamos lo que queremos que vean de nosotros. 
Pero esto no es real.
Toda eventualidad es más fácil de sobrellevar con buena actitud. 

III- Sé empático

Nuestro primer objetivo con un paciente es «simplemente» entenderle
Las relaciones terapéuticas no son más que relaciones humanas con otro enfoque.

🌼Cualquier relación humana que busca florecer se basa en entender a la persona que tenemos en frente.
Sin juzgar.
Sin interrumpir.
Sin culpar.
Sin querer cambiar.

Escucha atentamente y mantén una actitud curiosa.

IV- Resuelve solo lo que está en tus manos

No puedes cambiar el diagnóstico o la enfermedad de tu paciente, pero sí puedes diseñar un programa de movimiento que mejore su calidad de vida.

No puedes cambiar las reglas del juego para emprender en España, pero sí puedes formar un grupo humano tan fuerte que emprender sea una experiencia inolvidable. 

No puedes cambiar el mal sabor de boca de haber elegido mal a un miembro de tu equipo, pero sí puedes aprender de esa experiencia para cuidar y elegir mejor al siguiente en sumarse al barco.

La actitud correcta es saber darle la vuelta a las cosas y aprender a enfrentar las eventualidades que suceden en este viaje: la vida.

Cuando las cosas salen mal, muchas veces se convierten en las mejores anécdotas.

Tengo muchos ejemplos de esto, pero te comparto uno en particular y me despido:

Cuando me acababa de hacer autónomo, no tenía ni un paciente y me las veía jodido para poder pagar la cuota mensual de la seguridad social me llega una carta a mi casa en la que mi propio colegio de fisioterapeutas me denunciaba por ¡¡permitir intrusismo!!

No voy a dar muchas vueltas, pero el resumen es que me denunciaban porque había un masajista en uno de los centros en los que colaboraba, y, en lugar de cuidar al colegiado, sutilmente le obligaban a que abandonara ese centro (su fuente de ingresos). 

Ese centro era de una persona que hoy es mi socio. 

Ese centro fue el epicentro de la fisioterapia del siglo XXI que hoy practico. 

Ese centro nos permitió conocer a dos personas más que hoy forman el núcleo de Resilient. 

Ese centro fue el inicio de todo lo que pasó después y es mi presente actual.

La cosa empezó movida y podría decirse que mal, pero fíjate como se ha convertido en algo inolvidable… ¡al menos para nosotros!


Así que a partir de ahora te sugiero que cuando te pase algo aparentemente malo: muestres la actitud correcta porque es probable que un tiempo después vengas a entender todo. 

Te deseo que la semana santa sea solo una semana más porque vives practicando la fisioterapia que te gusta, que te facilita la vida que quieres y que no te hace sentir que estás trabajando.

Eso sí que es placentero y no esperar todo un año a que llegue la consecución de 3-4 días libres para «disfrutar».

Feliz fin de semana.

Te regalo una conexión directa entre mi equipo, tú y yo.

Cada vez que surge una situación curiosa con un caso clínico, leemos un libro o artículo, conocemos a una persona interesante o reflexionamos sobre fisioterapia, ejercicio y la experiencia emprendiendo te lo enviamos en EXCLUSIVA. *

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